La Constitución de Nación Argentina consagra, en su artículo 1°, a la Educación como un derecho indelegable para todos los habitantes de este país. La Ley de Educación Nacional N° 26.206 reafirma en su texto este derecho de enseñar y aprender, sobre la base de una política de estado que pretende construir una sociedad justa, reafirmar la soberanía e identidad nacional, profundizar el ejercicio de la ciudadanía democrática, respetar los derechos humanos y libertades fundamentales y fortalecer el desarrollo económico social de la Nación

Dentro de este contexto normativo, y las normas que complementan estos principios, se garantiza la educación no solo en la gestión estatal sino también en la gestión privada.

Esta necesidad se pone de manifiesto en la imposibilidad del estado de abarcar la totalidad de la demanda educativa de la población, motivo por el cual se reconoce a los establecimientos de educación de gestión privada como parte del sistema educativo nacional, provincial y jurisdiccional.

¿Por qué fundar PROYECCIÓN XXI?

Desde la perspectiva mencionada en el párrafo anterior, esta propuesta surge como una nueva alternativa educativa en un barrio cuyas escuelas cercanas pertenecen a la gestión estatal, por lo que la demanda de la comunidad en la zona de influencia se encuentra acotada a la oferta que propone la Provincia de Buenos Aires en dicho ámbito.

La localización estratégica del Instituto, sumada a las posibilidades y alternativas que ofrece, brinda a las familias la oportunidad de jerarquizar el proceso educativo de sus hijos.

Desde la propuesta educativa, Proyección XXI se posiciona en el medio social como un proyecto de altísima calidad, acompañado por una importante oferta curricular complementaria indispensable como preparación, pensando en la futura inserción social de los alumnos.

Este proyecto trajo aparejado a partir de su segundo año de funcionamiento una explosión de matriculaciones lo que reafirmó (y aún continúa) la premisa inicial: transformarse en una necesidad para la comunidad.

Desde el punto de vista profesional, la institución está conformada por un equipo docente que prioriza el proceso educativo de sus alumnos, sobre la base de la responsabilidad y acompañado en todo momento por un clima de contención, afecto y cuidado, teniendo como meta fundamental la formación íntegra de la persona en sus valores esenciales y en el resguardo permanente de sus derechos.

Esta tarea, más compleja desde ya, genera en cada docente un compromiso prioritario con los alumnos y sus familias, y a la vez produce a través del tiempo, una identificación institucional, profesional y afectiva con el proyecto, considerándolo como propio.

Este proyecto educativo, si bien considera a las familias, a los docentes y a los alumnos, requiere un apartado especial hacia estos últimos.

La inserción en el ámbito educativo de los niños a partir de los dos años de edad, requiere pensar en ese ser como una individualidad. Es decir, no podemos pensar la educación sólo como el aprendizaje académico. Sabemos que un niño conforma el valor más preciado de sus familias. Por eso, si se les garantiza afecto, contención, cuidado, respeto y valoración de su evolución psicológica y, por último y con el mismo grado de importancia, la enseñanza académica, solo de esta forma estaremos cumpliendo con el verdadero fin que da origen a este proyecto: la educación integral.

Esta construcción, que atraviesa las diferentes etapas de su crecimiento, va constituyendo en ese SER un sentimiento de confianza y pertenencia que le brinda la seguridad y alegría necesaria en las distintas edades y niveles, para poder desarrollarse plenamente en todos los aspectos de su formación.

Representa una aspiración y un desafío cotidiano generar en el alumno/a esa necesidad de permanecer en la institución a través de los años hasta su egreso en la finalización de la escolaridad obligatoria, basando ese deseo en el sentimiento profundo de considerar toda su trayectoria educativa en PROYECCIÓN XXI, como una parte fundamental de su propia construcción personal.

Todo lo aprendido y asimilado a lo largo de los años, sumado a la adquisición de los valores que dan origen a esta propuesta educativa, puede resumirse en la frase que identifica a esta institución, siendo éste el principal desafío profesional, social e individual que asumimos:

“SÓLO ASPIRAMOS A DEJAR DOS LEGADOS EN NUESTROS ALUMNOS: UNO, RAÍCES. EL OTRO, ALAS”